Gastronomía y carnaval
Carlos Spínola

Gastronomía popular en el Carnaval de Cádiz

Aunque ya hay importantes eventos gastronómicos unidos al Carnaval de la provincia de Cádiz, en su pasado no se asoció precisamente con una culinaria festiva tradicional que destacar.


Haciendo un estudio antológico de las letras y a los tipos de las agrupaciones, si nos encontramos con curiosas y simpáticas coplas y figuras que hacen referencia a platos y a la gastronomía gaditana, pero no había importantes recetas exclusivas para los días carnavalescos. Sabemos que en la antigüedad las fechas de Carnaval estaban caracterizadas por un exceso de libertades, antes de que llegara la Cuaresma y la Semana Santa, épocas de ayuno y abstinencia, en las que estaba prohibido el consumo de carnes y los excesos gastronómicos.

En la provincia quedan escasamente un par de recetas recuperadas del pasado carnavalesco, como las Tortillas de Carnaval de Olvera, elaboradas con manteca, azúcar, harina y ajonjolí, cocidas al horno; y los Buñuelos de Carnaval, fritos de masa de harina, huevo, mantequilla, azúcar, levadura, sal y limón.

Aquellos tiempos de dulces típicos para celebrar días festivos, quedaron en el olvido y el pueblo fue ingeniando otras fórmulas de llenar el estómago para celebrarlas. Así nacieron en Cádiz capital allá por la década de los 70 del siglo XX, La Pestiñada, La Erizada y La Ostionada, que dieron lugar a muchas otras más que aun se celebran en distintos barrios y peñas tanto de la capital como de algunos pueblos de la provincia, para anunciar la llegada o durante los días de Carnaval, donde se suceden degustaciones de productos o platos determinados, acompañados de buenos vinos, como excusa para oír la puesta a punto de las coplas, con letra y música de las distintas agrupaciones.

La pestiñada: Es la primera de las fiestas gastronómicas de la temporada, y más antigua, que se celebra desde el año 1971. Más cercana a los recién acabados días navideños que al propio Carnaval que se avecina. Se organiza un sábado por la noche, como una semana antes del inicio de las actuaciones en el concurso del Gran Teatro Falla y un mes antes del empezar del Carnaval. Actúan varios coros y se degustan unos doce mil "pestiños", en la plaza de San Francisco, zona de influencia de la peña de Los Dedócratas, pioneros en la recuperación del coro.

El "pestiño" es un pequeño dulce andaluz navideño, hecho de masa de harina con aceite templado donde se ha frito ajonjolí o matalauva y cáscara de limón, amasada con vino fino y sal, que una vez frito se pasa por miel rebajada. Se acompaña de anís y otras bebidas que recuerdan la ya pasada Navidad.

Receta de los PESTIÑOS

Ingredientes:

PARA LA MASA: Dos vasos de aceite de oliva virgen de la Sierra de Cádiz Una naranja Ajonjolí (matalahuva) 500 grs. de harina Un vaso de vino de Jerez Sal Levadura en polvo

PARA EL ENMELADO: 250 grs. de miel de la Sierra Medio vaso de agua Azúcar molida Opcional: En lugar del vino fino se le puede poner una copa de anís dulce. También se le puede agregar una cucharadita de canela en polvo al hacer la masa.

Cómo hacerlo:

Poner un vaso de aceite de oliva en una sartén y freír la matalahúva y la cáscara del limón. Apartar la sartén, colar el aceite y reservarlo, tirando la cáscara y la matalahúva.
Aparte, amasar la harina con el aceite templado, un poco de levadura, el vino , el zumo de la naranja y una pizca de sal. Unir bien hasta conseguir una pasta consistente, agregando o reduciendo harina.
Tapar y dejar reposar la bola de masa durante una hora. Poner la masa en una mesa plana o mármol y pasarle un rodillo o botella para aplanarla y dejarla fina de espesor.
Cortar con el borde de un vaso o a cuadrados con un cuchillo, y se doblan hacia arriba uniendo dos puntas enfrentadas.
Poner en una sartén el otro vaso de aceite de oliva e ir friendo los pestiños, apartándolos al dorar, bien escurridos.
En otra sartén grande, calentar la miel rebajada con un poco de agua, y cuando empiece a hervir ir echando los pestiños fritos anteriormente, dejándolos empapar (enmelar).
Sacarlos a un fuente. Dejarlos enfriar y espolvorearlos azúcar fina o bolitas de anís para decorar.

La erizada: Es generalmente un día después que La Pestiñada, en domingo, en el barrio de la Viña y organizada por la peña El Erizo. Se celebra desde 1980, con actuaciones de comparsas, coros y chirigotas, junto a la degustación en la calle de la Palma y sus alrededores de exquisitos erizos de mar al natural.

El erizo es un equinodermo, del grupo de los mariscos, de cuerpo globuloso cubierto de largas púas oscuras con tonos marrones violáceos. Vive en el fondo del mar sobre rocas o enterrados en las arena. Su escasa carne es de tono rojizo anaranjado, con sabor natural a mar. Se consume crudo, en el mismo medio caparazón roto con cuchillo.

La ostionada: El mismo día que La Erizada, en la plaza de San Antonio y sus alrededores, otro barrio de la ciudad, organizada por la peña El Molino desde 1986. Se degustan ostiones al natural, bien depurados, a la vez que se escuchan los ensayos de distintos coros.

El ostión es un molusco lamelibranquio, clasificado como marisco, parecido a la ostra, pero con mucho más sabor a mar. De concha irregular pétrea, verdosa grisácea e interior anacarada. Vive agarrado a piedras y rocas marinas. Su carne interior es de fuerte sabor y olor a mar. Se consume generalmente crudo con unas gotas de limón. También se puede rebozar y freír.

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