Ruta
de Los Lagares de la Sierra de Cádiz
Con
ayuda de la Unión Europea, creado por la Diputación Provincial
de Cádiz y un grupo de artesanos y empresarios, se ha
realizado recientemente un proyecto de desarrollo sostenible
de la viticultura medioambiente, la gestión integrada
desde la vid a la botella y los valores tradicionales,
para recuperar la tradición vinícola de la Sierra de Cádiz.
Desde Arcos de la Frontera y en dirección al extremo noreste
de la provincia, se encuentran ubicados los Pueblos Blancos
serranos, donde muchos de ellos conforman otra ruta alternativa
del vino, denominada Ruta de los Lagares. Los lagares
de vino son los lugares cercanos a las viñas, donde se
prensa o pisa la uva para obtener el mosto.
Este mosto pasa luego a la bodega, para criar el vino
en las botas, y ser embotellado y comercializado. Algunos
de estos vinos de la comarca de la Sierra de Cádiz, son
embotellados y etiquetados, para distribuirlos. Otros,
los que no se distribuyen, se venden directamente en los
mismos lagares o bodegas, como mosto o como vino blanco
joven.
Los
pueblos donde se encuentran estos lagares son Arcos de
la Frontera, en dos bodegas, que crían y etiquetan los
vinos tintos Regantio Viejo y Viña Lucia de La Vicaría,
además del vino blanco de mesa Tierra Blanca. Lo mismo
ocurre con los vinos de Bodegas Rivero, en Prado del Rey,
Viña Fabia y Fabia generoso. Aquí hay otros que también
se comercializan, son los vinos de Plácido Holgado.
Las
demás poblaciones que configuran la Ruta de los Lagares
no suelen etiquetar y distribuir por ahora sus mostos
y vinos, pues lo hacen directamente al consumidor en el
mismo lagar. Hay dos Puerto Serrano; otros en Algodonales,
además de algunos pequeños lagares en la zona de Bocaleones.
A un kilómetro del cruce de la carretera de Prado del
Rey a Zahara, están el lagar de Los Escalones; en Prado
del Rey, además de Bodegas Rivero y Plácido Holgado, están
las de Juan Guerra; en El Gastor está el de El Tesoriilo;
en Torre Alháquime el lagar de El Barbero y en Olvera
los de Ambrosio y Juan Gómez.
En
paralelo a la visita de los lagares, estas ciudades ofrecen
además al visitante otros atractivos gastronómicos en
sus ventas, mesones y restaurantes, como las sopas pegás,
las berzas de tagarninas, los abajaos, los espárragos,
el cordero asado, los derivados del cerdo, las chacinas,
el venado, los quesos serranos y las truchas con jamón,
regados con el aceite de oliva virgen de la Sierra y que
hacen una buena combinación con los mostos y vinos de
la zona.
Otros
atractivos se pueden visitar en esta Ruta de los Lagares
por la Sierra de Cádiz, sus paisajes montañosos, su arqueología,
sus monumentos, sus pueblos y sus alojamientos rurales.
Todo ello lo veremos en una próxima ruta, la de los Pueblos
Blancos.